El inspirador y la autora juntitos en las playas de Uruguay, en algun momento de los ´90

Como lo dice el título, una vez mas arranco esto. ¿Por qué? Un poco porque me divierte, otro poco porque me encanta poder generar herramientas que ayuden a otros a hacer una de las cosas que más me gusta, viajar, con todo lo que ello implica.

El título del blog corresponde a el status con el que me identifico, la gente que no me ve seguido (y la que me ve seguido también, pero se va enterando de la cotidianidad más fácil) siempre me pregunta cual es el próximo destino. A mi a veces me abruma, no viajo tanto como quisiera, me dedico a otra cosa y desde el 2020 disfruto estar en mi casa como nunca antes. Aún así viaje un montón, y sí aprovecho las ventanas mínimas para escaparme a conocer otros paisajes, a seguir entrenando mi paladar y a conectar fuerte conmigo misma; en el movimiento siempre encuentro a una de mis mejores versiones, es mi recarga de energía. Más que Viajera en Cuotas debería llamarse diario de una mujer dínamo este blog, pero era menos temático. No quería solo quedarme con la parte de viajar que tiene que ver con el traslado, sino con lo cultural también, y con otras cosas vinculadas, este retorno lo veo viniendo con formatos más dinámicos, y que me sean más fáciles de sostener cuando me come la rutina.

Nuevamente se lo voy a dedicar a una de las personas que conocí que más disfrutaba viajar, a mi papá, que me enseño a encuadrar las fotos, a maravillarme con las cosas pequeñas y el que emprendió el viaje más grande de todos hace unos años. Aún así, sigue viajando conmigo, lo llevo a cada lugar a donde estoy, lo tengo en el cuerpo como me dijo alguien hace poco. Y quien me enseño que además del viaje, lo maravilloso es compartirlo.

Gracias por leerme, gracias por acompañarme a los que acompañan siempre, y ojalá que algo de todo esto te sirva o te inspire. Buenas rutas!